jueves, 29 de septiembre de 2016

QUIMERAS

Podemos no quiere pactar con Sánchez sino destruirlo porque considera que es parte del régimen.






Dicen que la política ha entrado en una fase “posfactual” donde los hechos no importan. Pues sin duda que el “Gobierno de izquierdas que pudo ser y no fue” abrirá el capítulo español del manual.

Vean si no hasta qué punto la vehemencia con la que se defiende ese planteamiento y la saña con la que se ataca a los malvados que supuestamente quieren impedir ese Gobierno ha logrado que se olvide el detalle aritmético de que PSOE y Unidos Podemos solo suman 156 escaños (y que ni PNV ni la antigua Convergència son de izquierdas). Como también se pasa por alto en el bienintencionado manifiesto que circula instando a PSOE, Podemos y Ciudadanos a sumar sus 13,6 millones de votos y 188 diputados para formar un Gobierno de progreso el hecho de que entre sus firmantes no haya nadie cercano a Ciudadanos ni ningún cargo institucional de Podemos (sí de IU y Compromís).

Si quieren saber por qué ese Gobierno no es posible, escuchen a Pablo Iglesias el domingo pasado en la Universidad de Podemos describir a Ciudadanos como el “Podemos de derechas” creado por la banca y afirmar que el eje de la regeneración ya no es el que cuenta. Podemos, dijo, ya ha elegido (a IU) y no quiere ser un partido socialdemócrata moderado, sino un partido beligerante que “politice el dolor” y se atrinchere en la sociedad para evitar desdibujarse en las instituciones. Si Podemos no puede pactar con el PSOE, dijo Iglesias, es porque quiere decir no a esta Europa, pero, sobre todo, porque, al contrario de lo que dice la Constitución, España no es, en su opinión, una nación soberana en la que haya “nacionalidades y regiones”, sino naciones preexistentes que tienen derecho a la soberanía y que pueden elegir marcharse si así lo desean cuando quieran.

La gran ironía de todo lo que estamos viviendo es que Pedro Sánchez haya llevado al PSOE al abismo por la quimera de pactar con un Podemos que no quiere pactar con él, sino destruirlo porque considera que es parte del régimen. Eso sí, en todo el coro de comentaristas enfervorecidos no se oirá ni una sola voz que señale a Podemos. Quede claro que si en este país no hubo un Gobierno de izquierdas, es porque a Pedro no le dejaron. Otra fábula con la que vivir.

@jitorreblanca

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